Bueno, ya he vuelto de una escapada fugaz a Berlín con 3 amigas más, Noelia, Inma y Lidia. Reservamos el vuelo hace 6 meses, y nos salió por 100 eurillos de nada, ida y vuelta. Berlín me ha parecido una ciudad muy interesante más que hermosa y muy marcada por la historia reciente de este siglo pasado. A continuación os contaré nuestro itinerario en varias partes para que no se os haga muy pesado y así no aburrir al personal. Esto es todo lo que pudimos aprovechar en 2 días y medio. Yo creo que nos cundió:
Llegada en la madrugada del domingo al lunes, sobre las 00:35 horas (con 20 minutos de retraso). El vuelo duró unas 3 horas desde Málaga. Como no nos apetecía complicarnos mucho con el tema del transporte hasta el hostel, preguntamos a un taxista al salir del aeropuerto, que nos indicó que nos cobraría unos 34-35 €. Nuestra amiga Inma, que nos esperaba en el hostel, había hecho el trayecto por la tarde y ella tomó el tren S9 hasta
Alexanderplatz (2’80 €, para cubrir las zonas ABC) y desde allí tomó el metro, 2 paradas hasta Senefelderplatz (1’30 €, billete sencillo). Una vez en el hostel nos encontramos con Inma, emocionadas, aunque algo cansadas, por la tensión del vuelo, y eso. El hostel East Seven era tipo albergue de unas 4 plantas con baños compartidos, muy limpio, y decorado con muebles de Ikea o del estilo. Nos salió por 20 € la noche y por persona. La habitación la ocupamos las 4 y era muy amplia. 
Lunes (1º Día).
El día amaneció despejado. Salimos a las 9:00 h. del hostel hacia la Torre de televisión- Fersehturn o Telespargel (mondadientes) como la llaman los lugareños. Hacía un poco de frasquete pero a medida que andabas te sobraba la chaqueta. Subimos a la torre (9’50 €) y nos dimos el capricho de desayunar arriba en la plataforma que va girando. Digo capricho porque era bastante caro, por ejemplo café 4 €, desayuno continental 12 €.

Pero bueno, compartimos los desayunos que eran abundantes y pagamos la turistada.
Después de desayunar, bajamos y vimos en la misma plaza la Fuente de Neptuno (fotos), la Plaza Marx-Engels (más fotos) y los alrededores (la Iglesia Marienkirche y el Rotes Rathaus o Ayuntamiento Rojo) por fuera. Nos dirigimos a la izquierda de la Plaza Marx-Engels a Nikolaiviertel que es un barrio que reproducía las casas medievales de la zona (de nuevo, más fotos).

Después volvimos a cruzar la plaza Marx-Engels y fuimos a Museumsinsel (la Isla de los museos). Pasamos por la Catedral en la que pretendíamos entrar (5 €) pero se celebraba misa y teníamos que esperar, así que en frente en un gran césped nos revoleamos mientras pensábamos qué hacer. Decidimos entrar en el Pergamonmuseum y dejar la catedral para más tarde aunque al final no volvimos por falta de tiempo. El Pergamonmuseum me pareció interesante pero muy caro (12 € con audioguía, eso sí, y mapita) y hacía muchísima calor dentro. El Altar de Pérgamo
que da nombre al museo, es impresionante, y se pueden hacer fotos sin flash en esta parte del museo. La visita también incluía la sección de Babilonia. Impresiona la Puerta de Ishtar. La Puerta del Mercado de Mileto no la pudimos ver porque estaba siendo restaurada. Al salir del museo, hartas de audioguía y muertas de calor, nos tomamos una cervecita (unos 3 €) en la misma plaza del museo. Pero ya eran las 14:30 h. y se nos echaba el tiempo encima, así que hicimos acopio de fuerzas y a patear de nuevo dirección Unter den Linden, que es una avenida muy ancha y famosa y
que fue la calle principal de la ciudad en el siglo XVIII. Cuenta con numerosos edificios de prestigio, y así pasamos por la Universidad Hmbolt, por la Biblioteca Nacional que tiene un patio hiedra precioso, en frente Bebelplatz, que es la plaza donde se produjo la famosa quema de libros por los nazis en 1933. A mitad de la calle, en la mediana que la separa, hay varios puestos de las famosas salchichas especiadas o currywurst, embadurnadas en Ketchup. Nos sentamos en uno de estos puestos y acompañando estas salchichas con patatas fritas y pan nos salió el almuerzo por 4
euritos de nada, la mar de económico. Continuamos por Unter den Linden y por fin llegamos a la famosa Puerta de Brandeburgo, no sin antes parar en alguna que otra tienda de souvenirs. Fotos de rigor, y continuamos hacia el Memorial del Holocausto. Se trata de una gran explanada ondulante cubierta de monolitos (creo que unos 2.130) de cemento de un color gris oscuro. Es un lugar muy impactante. Continuamos andando hacia Postdamerplatz, y ya los pies se resentían. Por el camino llama mucho la atención las líneas en el suelo que marcan por dónde pasaba el muro, y los
semáforos con el dibujo del Ampelmann que no están en el lado ocupado por EEUU-Francia-Inglaterra. Llegamos a Postdamerplatz, allí sobrevive un trozo de muro (de nuevo , fotos), y entramos en el Sony Center y nos tomamos un cafelito (2 €) porque ya no podíamos más. Recargamos algo las baterías y seguimos hacia el Checkpoint Charlie, punto fronterizo entre los sectores estadounidense y ruso. Hay unos paneles que cuentan la historia de la división de Berlín, y también historias sobrecogedoras de personas que murieron intentando pasar la
frontera. Continuamos camino de vuelta de nuevo hacia Unter den Linder y llegamos a la plaza Gendarmenmark, donde están la Catedral Francesa y Alemana separadas por el Auditorio de Música. Parecen similares pero no lo son. Nos sentamos en un banco en la plaza y anochecía, comenzaba a refrescar, y la planta de los pies ya estaba acolchada. Haciendo un sobreesfuerzo llegamos por fin al Reichtag (Parlamento), donde se encuentra la cúpula diseñada por Norman Foster. La entrada ¡es gratis!, pero tuvimos que hacer cola para entrar porque todo el mundo quiere
verla de noche por la iluminación y las vistas. Es muy moderna y me encantó. Ya, derrotadas, volvimos en taxi hacia el hostel (8’5 €). Paramos en un restaurante italiano cerca del hostel y compartimos unas pizzas para las 4. La cena nos costó unos 24 €. ¡Y a la cama!
5 comentarios:
Diario del Marido:
Lunes (1º Día).-
Por la mañana: Trabajar
Al medio día: Limpiar la Casa
Por la tarde: Trabajar
Por la noche: A las 11 en cama.
Hay que ser c...
Saludos a todos soy Lidia una de las viajeras de Berlin, lo mejor de todo ¡las acompañantes!, las risas que echamos y las conversaciones que allí surgieron.... inolvidable chicas
En resumen 70,5 euritos de gastos y jarta anda
Espero que mi relato no haya parecido muy negativo. La verda es que a pesar del cansancio, nos lo pasamos muy bien y vimos muchas cosas.
Perdonad que no haya podido comentar nada antes. Reitero las palabras de Lidia, lo mejor ha sido la compañía, hemos disfrutado de la ciudad pero también de estar juntas.
Nota: Maribel, siento rectificarte, el billete del tren desde el aeropuerto que valía EUR 2.80 también servía para el transbordo de tren a metro hasta la parada del hostel. Por lo tanto, el total fueron EUR 2.80.
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